
El jueves 29 de Marzo tuve la muy agradable oportunidad de asisitir a uno de los lugares, para mi, mas importantes y bellos de esta ciudad Bogota, El Teatro Colon.
Para poder discernir esta experiencia tengo que comentar que esa calle y ese teatro representan para mi recuerdos solidamente incrustados en mi memoria, si, esa misma que estoy por estos dias constantemente llamando. El Palacio Presidencial no estaba situado en lo que hoy se llama el Palacio de Narinio, era en ese entonces el Palacio de San Carlos este que esta exactamente al frente del Teatro Colon, recuerdo vivamente que estando yo en mis primeros anios de observacion me llevava mi madre a presenciar el famoso "cambio de guardia presidencial", para ese efecto, que se realizaba todas las tardes alrededor de las 4 o 5 de la tarde, los espectadores se apostaban en la unica orilla de la calle 10, que era exactamente la cera que pasa al frente del Teatro, alli estaba yo, deslumbrandome con el atrayente color dorado de los cascos de los guardias presidenciales, muy lejos aun de entender por que me parecian muy femeninos los cascos, hoy dia comprendo que relacionaba la bella cola colgante de material dorado, esta que se desprendia de una espece de punta de lanza que reposaba en la parte central de los cascos, con la atraccion que, tal vez ya en aquel entonces, la misma cola de caballo, o mejor dicho cabello recojido de las mujeres, ejercia sobre mi.
En consecuencia volver al Teatro Colon, no solo significa un re-encuentro con mi ingenuo pasado, si no tambien una inmensa alegria de poder presenciar, alli mismo en ese bello Teatro, un evento musical que se exalta, no solo por la trayectoria de los musicos alli presentes, si no tambien por la belleza de escuchar esa musica en un ambiente lleno de tradicion, identidad e historia Bogotana.
Quiero desde esta cerrada intimidad agradecer a Juzzy Acosta, y Maria Clara Espinel por tan bonito logro.
